Permite asegurar la transición progresiva del Ayuntamiento hacia un entorno de nube híbrida más flexible y eficiente, eliminando los riesgos operativos asociados a la gestión directa del hardware, optimizando los costes y asegurando que las capacidades tecnológicas municipales respondan de manera proporcional, directa y clara a las crecientes demandas de la ciudadanía y de la propia administración local